jueves, 15 de mayo de 2014

5. Stephen Crane y el valor.

¡Hola a todos, y bienvenidos a "The Spirit Of Words", un lugar donde una vez al mes tienes una cita conmigo. Esta vez he preparado un autor del que hablar que se convirtió en uno de los más importantes de la literatura norteamericana por su realismo y el sentido psicológico descritos en sus novelas. ¡¡Él es Stephen Crane!!

Stephen Crane (1871 - 1900) fue un hombre muy trabajador que fue empleado como periodista en países pobres. Esto y su propia pobreza le hicieron pensar en escribir su primera novela, aunque no fue muy exitosa. Hizo algunos viajes con su hermano para vivir en primera persona los problemas con la guerra civil por el mundo. De hecho, fue enviado a Grecia para hacer un reportaje sobre el conflicto entre este país y Turquía. Entonces, como puedes imaginar, en sus escritos se centró en los trabajos del día a día de la gente que estaba en esas pobres condiciones por las guerras. Cuando murió, sólo tenía veintiocho años, pero a esa edad ya había publicado un total de doce libros.

Escribió varias novelas como "Maggie, una chica de la calle" o "El barco abierto", pero su obra más exitosa fue "La insignia roja del valor" que, aunque él nunca hizo servicio militar, esta novela cuenta la experiencia de un joven chico que se alistó a la guerra para probar su valor. Esta historia está marcada por el naturalismo y el realismo con el que el autor describe todo lo que el chico ve y todo lo que el chico siente. Es cierto que a veces el libro se vuelve difícil de leer por su extremo tono pesimista que muestra, pero creo que todos lo podéis disfrutar.

El libro es muy fácil de seguir, y hay algunas partes en las que te puedes perder un poco, pero lo creas o no, rápidamente encontrarás la forma de engancharte otra vez y seguir leyendo sin problema. La principal razón, desde mi punto de vista, para disfrutarlo es que todo el mundo tiene un momento en su vida en el que se quieren probar a sí mismos para pensar qué queremos y necesitamos realmente en esta vida para ser felices, y yo me he sentido muy identificado con el protagonista en ese sentido. Él lo hace yéndose a la guerra para darse cuenta que no es necesario matar gente para ser un hombre de verdad, que incluso los hombres pueden sentirse en algún momento asustados. Creo que no hay palabras para describirlo también como leyendo el libro.

Y esto es todo. Como siempre, si queréis decir o comentar algo, podéis hacerlo dejando un comentario abajo, y si queréis seguirme en alguna otra red social podéis hacerlo aquí .

Gracias por vuestro tiempo leyendo mi post y, ¡nos vemos en junio!